CASA REAL DEL VALLE

SITUADA EN el límite norte del área metropolitana de la Ciudad de México, esta casa se desplanta en un terreno que hace esquina justo sobre la avenida principal. La casa se extiende hacia el horizonte en un ángulo que forma los dos brazos de la construcción, esto se hizo para aprovechar la mejor orientación posible.

Debido a la topografía se decidió centralizar un bloque de circulaciones desde el acceso que une los tres niveles, aprovechando la quinta fachada para jardines verdes y estudios. La planta de acceso es donde se desarrolla la vida cotidiana de la casa teniendo todos los servicios con cuartos incluyendo cocina, sala y comedor que están rodeados por una terraza que se abre al horizonte y unifica todos los espacios. En el tercer nivel se encuentran áreas adicionales como alberca, cine y salón de fiestas, mismas que se conformaron según la topografía del terreno.

Cuando los arquitectos concibieron la casa, sabían que iba a ser vista desde todos los ángulos por lo que decidieron darle movimiento, transparencias y privacidad donde se necesitaba. La vista se revela al entrar a la casa y recorrer los pasillos que rematan en espacios de doble altura abriéndose a la terraza que divide la casa en dos, dándole un sentido de horizontalidad y ligereza con magníficas vistas.

El acceso peatonal lleva por un puente hasta el primer bloque de concreto que es el elemento distribuidor principal de la casa— pasando por la primer fachada, un atrio flanqueado por un muro de triple altura que resguarda a la casa del arroyo vehicular, y una fachada de cristal que deja pasar la luz para iluminar las circulaciones de conexión de la diferentes áreas

Apreciamos un contraste en esta cocina, donde la protagonista de un espacio como éste es la isla donde, después de rodearla con tonos grises, se le adapta un vibrante color rojo, agregándole así toques de vida y un ambiente dinámico característico de una cocina tradicional.

Encontramos una estancia que emite aires de relajación con mobiliario que se presta para el descanso. Esta residencia juega un multifacético papel en cada rincón con un propósito muy específico por parte de sus habitantes.

UN ESPACIO PARA ÉL
Este es un espacio que irradia masculinidad. Aquí es donde se puede disfrutar de un buen rato dedicado a ver deporte y convivir con invitados. Esta habitación puede ser utilizada de distintas maneras separando un espacio con sala, otro con mesas para convivir, y el tercero, en un bar.

Para mantener esos aires que identifican a un espacio como el cuarto de juegos, se integró un amplio bar con superficies oscuras combinadas con recubrimientos de madera. Dando paso a un comedor sencillo pero lleno de detalles naturales, que agregan color y vida, así como una iluminación cálida que cobija un espacio donde a diario se convive.

Hablemos del espacio. Éste es uno de los criterios más importantes al momento de planear y diseñar una alberca que uniera al interior con el exterior de esta residencia. En este caso, tener vistas amplias y maravillosas fue uno de los objetivos principales.

El espacio destinado al descanso es uno de los que más brindan serenidad, amplitud y, aunado al baño y su clóset en tonos claros, agrega funcionalidad con una inyección de estilo único al gusto de sus propietarios.

PROYECTO ARQUITECTÓNICO
SOBRADO + UGALDE ARQUITECTOS
ARQ. ENRIQUE SOBRADO
ARQ. CARLOS UGALDE
UBICACIÓN CIUDAD DE MÉXICO
AÑO 2017
ÁREA 2,600 M2
CONSTRUCCIÓN 1,230 M2
COLABORADORES ING. ERNESTO RAMÍREZ A.
INTERIORES MAPER(MOBILIARIO ARQUITECTÓNICO PERSONALIZADO)
FOTOS GERMAN CUELLAR


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