Si tu imagen mental de Arizona es puro desierto y saguaro, el otoño está a punto de contradecirte. Entre septiembre y noviembre, el estado cambia de vestuario: bosques que pasan del verde al dorado, cañones salpicados de rojo y naranja, viñedos en plena cosecha y carreteras de montaña que piden bajar la ventana y no llegar con prisa a ningún lado.
Y 2026 le suma un motivo extra: la Ruta 66 celebra su centenario, y Arizona conserva algunos de los tramos más icónicos de todo el camino. Si alguna vez vas a hacer este road trip, este es el año.
Flagstaff: bosques que se vuelven dorados
Al norte del estado, los bosques que rodean las San Francisco Peaks empiezan a teñirse de amarillo apenas cambia el color de los álamos, entre extensas áreas de pino ponderosa. Arizona Snowbowl permite ver el paisaje desde las alturas —en un día despejado se alcanza a ver el Gran Cañón— y, si te quedas hasta la noche, Flagstaff es la primera Ciudad Internacional de Cielo Oscuro del mundo: los cielos estrellados son parte del paisaje otoñal.

Tip TCN: el otoño en Arizona avanza con la altitud. Las zonas altas como Flagstaff cambian de color desde mediados de septiembre; las zonas bajas siguen en espectáculo hasta principios de diciembre. Antes de salir, conviene revisar el LEAF-ometer de Discover Flagstaff para no llegar tarde —o demasiado temprano— a los colores.
Oak Creek Canyon: rumbo a Sedona por la 89A
Desde Flagstaff, la Highway 89A desciende hacia Sedona atravesando Oak Creek Canyon, uno de los recorridos escénicos más atractivos del país. Aquí, álamos y robles cambian de color junto al arroyo y contrastan con las paredes del cañón; conforme la carretera se acerca a Sedona, los amarillos y naranjas empiezan a mezclarse con las famosas formaciones de roca roja. Una parada en West Fork of Oak Creek permite recorrer el paisaje a pie antes de seguir el camino.
Verde Valley: otoño entre pueblos y viñedos
El recorrido continúa hacia Verde Valley, donde el paisaje se combina con otra cara de Arizona: la del vino. Cottonwood, Jerome y Clarkdale son buenas bases para recorrer una de las tres áreas vitivinícolas americanas del estado, entre bodegas, salas de cata y antiguos pueblos mineros. Es la pausa perfecta del viaje: bajar el ritmo y disfrutar el otoño también en la mesa y en la copa.

White Mountains: el Arizona que menos esperabas
Hacia el este del estado, Greer, Pinetop-Lakeside y Show Low aparecen entre bosques, lagos y carreteras de montaña. En otoño, los álamos aportan pinceladas amarillas y doradas entre los pinos, y la Highway 260 permite recorrer buena parte de la región. Bosques, agua y aire fresco: una faceta de Arizona muy distinta a la que imagina la mayoría de los viajeros.

Rumbo al sur: donde dos desiertos se encuentran
El viaje da un último giro en el sureste de Arizona, alrededor de Sierra Vista y las Chiricahua Mountains: una zona de transición donde confluyen los desiertos de Sonora y Chihuahua con pastizales y las llamadas sky islands, montañas boscosas que emergen abruptamente sobre el desierto. En otoño, recorrer estas carreteras significa pasar de paisajes semidesérticos a bosques de encinos y pinos en cuestión de horas, y el Monumento Nacional Chiricahua añade el cierre perfecto: columnas y formaciones de roca volcánica que parecen diseñadas para el final del viaje.

Un siglo de carretera
En el año del centenario de la Ruta 66, Arizona conserva algunos de sus tramos más reconocibles —como Seligman, parada obligada con sus letreros y autos clásicos— y ofrece una razón de más para bajar las ventanas, detenerse cuando algo llama la atención y recordar que, muchas veces, lo mejor de un viaje está entre un destino y el siguiente.

¿Sabías que Arizona tiene un LEAF-ometer?
Cada temporada, Discover Flagstaff actualiza su LEAF-ometer, un medidor que rastrea el avance de los colores otoñales en la zona. Como el otoño avanza con la altitud, los primeros colores aparecen desde mediados de septiembre en las montañas, mientras que en las zonas bajas el espectáculo puede seguir hasta principios de diciembre.
Para el viajero de Sonora
Desde Hermosillo, Arizona es una escapada de fin de semana largo, no una aventura logística. Y si ya vas manejando hacia el norte por los colores del otoño, vale la pena cerrar el viaje con una reservación en alguno de los 19 restaurantes que Arizona acaba de sumar a la Guía MICHELIN —varios de ellos justo en la ruta, en Phoenix y Scottsdale—, tema que cubrimos a fondo en nuestro otro reportaje recién publicado en TCN.




