+15 Casa 720 Degrees: arquitectura circular autosuficiente en diálogo con el paisaje
Hay casas que se entienden en segundos… y hay otras que te invitan a descubrirlas poco a poco. Casa 720 Degrees pertenece a ese segundo tipo.
Ubicada en un valle apartado en el Estado de México, esta vivienda no solo rompe con la geometría tradicional: replantea completamente la forma en la que habitamos. Aquí, el espacio no es estático. Cambia con la luz, con el clima, con el recorrido.
Y en el centro de todo, una idea poderosa: crear una casa circular autosuficiente capaz de dialogar con el entorno en lugar de imponerse sobre él.
Una casa que mira en todas direcciones
La premisa del proyecto es tan simple como provocadora: duplicar los 360 grados de la visión humana.
En lugar de diseñar una casa orientada hacia un solo frente, la arquitecta propone un espacio que se abre completamente hacia su perímetro durante el día —enmarcando vistas hacia montañas y volcanes— y que por la noche se repliega hacia su patio central.
Es como si la casa respirara.
Como si tuviera dos maneras de habitarse: una hacia el mundo y otra hacia sí misma.
El patio central: el verdadero corazón del proyecto
Toda la casa gira alrededor de un patio circular. No es un elemento decorativo: es el eje que organiza la vida.
Durante el día, actúa como un punto de conexión visual y espacial.
Por la noche, se convierte en el núcleo íntimo de la vivienda.
Este gesto recupera una idea muy poderosa de la arquitectura tradicional mexicana —el patio como centro— pero la reinterpreta desde una lógica contemporánea, geométrica y flexible.

Aquí, el patio no es pasado. Es presente y futuro.
Geometría y distribución: habitar el círculo
La planta circular esconde una organización sorprendentemente eficiente:
- Los espacios privados (recámaras, baños, cocina) se resuelven en volúmenes rectangulares.
- Los muros curvos se destinan a circulación y transición.
- Las terrazas se extienden hacia el patio o hacia el paisaje exterior.
Esto genera algo muy interesante: los espacios no se sienten encerrados, sino conectados.

Caminar dentro de esta casa es como recorrer una narrativa. Cada paso revela una nueva vista, una nueva luz, una nueva sensación.
Tres volúmenes que se adaptan al terreno
El proyecto no es una sola casa, sino un conjunto de tres piezas:
- La casa circular principal
- Un estudio independiente o cuarto de huéspedes
- Un volumen rectangular con servicios y habitaciones adicionales

Esta fragmentación responde a dos factores clave:
- La topografía del terreno
- La preservación de la vegetación existente
En lugar de imponer una gran estructura, el proyecto se adapta al sitio. Se posa suavemente sobre él.
Arquitectura que responde al clima extremo
Este no es un lugar fácil para construir.
Las temperaturas pueden variar hasta 30°C en un solo día y la temporada de lluvias domina gran parte del año. Ante esto, la casa responde con inteligencia:
- Ventilación cruzada en todos los espacios
- Aperturas hacia múltiples orientaciones
- Pisos radiantes en recámaras
- Materiales térmicamente eficientes

El resultado: confort sin depender excesivamente de sistemas artificiales.
Aquí la arquitectura no lucha contra el clima.
Aprende de él.
Materiales que nacen del lugar
Uno de los aspectos más poderosos del proyecto es su materialidad.
La casa está construida con una mezcla de suelo local y concreto, lo que le permite integrarse visualmente con el paisaje.
- No hay recubrimientos innecesarios.
- No hay acabados impostados.
- La casa parece emerger del terreno.

Además:
- El mobiliario fue producido en sitio
- Las lámparas utilizan materiales locales
- Se incorpora mano de obra regional
Esto no solo reduce impacto ambiental, sino que aporta identidad.
Sustentabilidad real: vivir fuera de la red
Aquí la sustentabilidad no es un discurso. Es una realidad operativa

La vivienda funciona como una casa circular autosuficiente, incorporando:
- Captación de agua pluvial
- Paneles solares para electricidad
- Sistema solar para calentamiento de agua
- Ventilación natural en todos los espacios
- Cada decisión está pensada para reducir dependencia energética y optimizar recursos.
Y lo mejor: todo está integrado desde el diseño, no añadido después.
“Una casa que respira entre el paisaje y su propio centro.”
Una casa que mide el tiempo
House 720 Degrees es casa circular autosuficiente que también puede entenderse como un reloj solar.
- La luz entra de forma distinta a lo largo del día.
- Las sombras recorren el perímetro.
- Los espacios cambian de carácter según la hora.
- La casa no es estática.
- Es una experiencia en constante transformación.
Por eso, más que una vivienda, se siente como un organismo vivo.
Fernanda Canales: arquitectura con pensamiento crítico
Fernanda Canales logra aquí una obra que equilibra teoría y práctica. Su trabajo siempre ha explorado:
- La vivienda como espacio cultural
- La relación entre arquitectura y paisaje
- El pensamiento crítico aplicado al diseño
- En esta casa, todas esas líneas convergen.
No es solo una propuesta estética.
Es una postura sobre cómo deberíamos habitar hoy.

Conclusión
Casa 720 Degrees no busca ser espectacular… y justamente por eso lo es.
Su fuerza está en la coherencia: en cómo cada decisión —forma, material, orientación, sistema— responde a una misma idea.
Es una casa que no grita. Pero permanece. En un momento donde la arquitectura muchas veces se diseña para verse, esta obra nos recuerda algo esencial: las mejores casas no solo se ven… se viven.

Proyecto: House 720 Degrees
Arquitecta: Fernanda Canales
Ubicación: La Reserva Peñitas, Estado de México, México
Año: 2024
Superficie del terreno: 8,000 m²
Construcción: 1,115 m²
Equipo: Aarón Jassiel, Alberto García Valladares, Ángela Vizcarra
Interiorismo: Camilla Pallares
Ingeniería estructural: Gerson Huerta – Grupo SAI
Instalaciones: Carlos Medina – Grupo MEB
Carpintería: Óscar Nieto
Iluminación: Lucas Salas
Constructor: Felipe Nieto
Fotografía: Rafael Gamo, Camila Cossio





