Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
Casa Unno: arquitectura integrada al paisaje en Atlixco Puebla
¿Puede una casa convertirse en parte del paisaje en lugar de imponerse sobre él? Esa es justamente la pregunta que responde Casa Unno, una residencia donde la arquitectura deja de ser protagonista para convertirse en un mediador entre el ser humano y la naturaleza.

Ubicada en Atlixco, Puebla, dentro del desarrollo Cola de Lagarto, esta obra es un claro ejemplo de arquitectura integrada al paisaje, una tendencia que no solo responde a la estética, sino también a una necesidad contemporánea: habitar en equilibrio con el entorno.
Aquí no se trata solo de diseñar una casa… se trata de diseñar una experiencia.
Ubicación privilegiada en Cola de Lagarto, Atlixco
Vistas hacia volcanes y sierra
Pocas ubicaciones en México pueden presumir lo que ofrece este proyecto: vistas directas hacia los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, además de la Sierra del Tenzo. Este contexto natural no es un fondo decorativo, es el punto de partida del diseño.

La casa se posiciona estratégicamente para enmarcar estas vistas, como si cada ventana fuera una fotografía cuidadosamente compuesta.

Contexto natural y topografía del terreno
El terreno presenta un desnivel natural que, lejos de ser una limitante, se convierte en la base del proyecto. Aquí es donde comienza la inteligencia del diseño: aprovechar la topografía para generar privacidad, vistas y una distribución eficiente.

En lugar de modificar el terreno, la casa se adapta a él. Y ese simple gesto cambia todo.
Concepto arquitectónico: diseño que emerge del terreno
Relación entre arquitectura y paisaje
El concepto de Casa Unno nace de una idea clara: la arquitectura debe dialogar con el entorno, no competir con él.

Esto se traduce en una propuesta donde los volúmenes parecen emerger del suelo, como si siempre hubieran estado ahí. No hay elementos estridentes ni gestos innecesarios. Todo responde al lugar.
Volumetría discreta y adaptación al desnivel
Desde el acceso, la casa aparenta ser de un solo nivel. Esta decisión no es casual: busca mantener un perfil bajo y respetuoso con el entorno.

Sin embargo, al recorrerla, se descubre una segunda planta que se despliega hacia abajo, aprovechando el desnivel del terreno. Es una arquitectura que se revela poco a poco, generando sorpresa y profundidad espacial.
Este tipo de soluciones son clave en la arquitectura integrada al paisaje, donde el diseño se adapta en lugar de imponerse.
Materialidad: diálogo entre piedra, madera y barro
Muros de piedra como estructura y estética
Uno de los elementos más poderosos del proyecto son los muros de piedra. Estos no solo cumplen una función estructural, sino que se convierten en protagonistas visuales.

Emergen del terreno como una extensión natural, reforzando la idea de continuidad entre arquitectura y paisaje.
Cubierta de madera y apertura visual
La cubierta inclinada a un agua, construida en madera, no solo resuelve un tema funcional. También dirige la mirada hacia el campo de golf y el paisaje abierto.

Es un recurso simple pero efectivo: la arquitectura guía la experiencia visual del usuario.
Acabados interiores: chukum, barro y sillar
En el interior, los materiales siguen contando la misma historia:
- Pisos de barro que aportan textura y calidez
- Muros de sillar que refuerzan la conexión con la tierra
- Acabados en chukum que envejecen con dignidad

El uso del chukum —una mezcla de cemento blanco y tepetate— no es solo estético. Es una decisión que aporta durabilidad, bajo mantenimiento y una apariencia natural que mejora con el tiempo.
Distribución espacial: privacidad y apertura equilibradas
Acceso desde planta superior
El acceso principal se realiza desde la planta superior, donde se ubican las recámaras secundarias y las circulaciones hacia el área social.
Esta decisión permite separar de manera clara lo público de lo privado.

Área social y dobles alturas
Al descender hacia la planta baja, el espacio se abre completamente. Las dobles alturas y la luz cenital generan una sensación de amplitud difícil de ignorar.
Aquí es donde la casa respira.
Los espacios sociales se conectan directamente con la terraza, eliminando barreras entre interior y exterior.
Recámara principal y conexión con el jardín
La recámara principal se ubica en planta baja, con acceso directo al jardín lateral. Este gesto refuerza la idea de privacidad, pero también de conexión con la naturaleza.

Despertar aquí no es lo mismo que en cualquier casa. Es una experiencia.
Experiencia sensorial: luz, textura y naturaleza
Luz cenital y amplitud
La luz natural no entra por casualidad. Está diseñada.
Las entradas cenitales permiten que la luz bañe los espacios de forma controlada, generando atmósferas cambiantes a lo largo del día.

Integración interior-exterior
En Casa Unno no hay límites claros entre adentro y afuera. Las visuales, los materiales y la distribución generan una continuidad constante.
Es como vivir en un espacio que respira con el entorno.

Exterior y paisaje: alberca y vegetación nativa
Alberca como extensión del entorno
La alberca, revestida con chukum tradicional, se integra de forma natural al conjunto.
No destaca… se funde.
Y ahí está su valor.

Espacios exteriores para descanso
Rodeada de vegetación nativa, la zona exterior se convierte en un refugio de descanso.
Aquí no hay excesos. Solo lo necesario para desconectar.

Arquitectura contemporánea en México: tendencias y aprendizajes
Diseño pasivo y materiales naturales
Casa Unno refleja una tendencia creciente en la arquitectura mexicana: el uso de estrategias pasivas y materiales naturales.

Esto no solo mejora la eficiencia térmica, también reduce el impacto ambiental.
Integración con el contexto como valor
Hoy más que nunca, el valor de una propiedad no solo está en sus acabados o ubicación, sino en cómo se relaciona con su entorno.
La arquitectura integrada al paisaje se posiciona como una de las propuestas más relevantes en el mercado residencial contemporáneo.
Conclusión: una casa que se funde con su entorno
Casa Unno no busca impresionar… busca pertenecer.

Es una residencia que entiende su contexto, lo respeta y lo potencia. Cada decisión —desde la volumetría hasta los materiales— responde a una idea clara: vivir en equilibrio con la naturaleza.
Y en un mundo donde todo compite por llamar la atención, eso es precisamente lo que la hace destacar.
Ficha técnica
Proyecto: Casa Unno
Despacho: Taller Ezequiel Aguilar Martínez
Ubicación: Cola de Lagarto, Atlixco, Puebla, México
Fotografía: Amy Bello





